lunes, 16 de junio de 2025

CIUDAD CRONE 

Ariel vivia en Ciudad Crone y no estaba seguro de casi nada.
No sabía muy bien de dónde vino ni a donde iba; su memoria a menudo se perdía en una nebulosa lejana de evocaciones borrosas y era frecuente que hiciera recuentos y resúmenes de su vida para poder entenderla.Solía caminar por las plazas y espacio central de los bulevares con la parsimonia del que no tiene apuro porque tiene todo el tiempo del mundo.Tal vez fuera así.
Había un dejo de inmortalidad y de eternidad en sus ojos cansados y antiguos.
Flaco, alto, descarnado casi encorvado. El rostro, la expresión facial, sobresalía por sus contornos rígidos bien definidos, rectos, casi metálicos, pese a la barba y el hirsuto enmarañado de un pelo corto y rebelde, casi siempre despeinado, no se sabía muy bien si por algún orden natural de las cosas o por un estudiado desaliño del que a veces parecía hacer gala.
No tenía un oficio conocido, al menos no, uno emergente de alguna profesión liberal o de relación de dependencia. Podría tal vez decirse que era un desocupado, con los alcances que tiene este término en tiempos posmodernos, al menos a juzgar por los horarios en que se lo podía encontrar en algún lugar público: A toda hora, en cualquier momento, en cualquier lugar.
Poca gente de la ciudad podía presumir que alguna vez intercambió algunas palabras con Ariel. Es que el silencio era uno de los atributos de su extraña personalidad. Los que lo hicieron alcanzaban a comentar el extraño timbre de su voz y un sonido parecido a un suave eco de campanillas que la acompañaba. Aseguraban que su conversación era perfectamente lógica y sostenible, pero era muy difícil entablar un dialogo con él. Casi siempre respondía con monosílabos y nunca preguntaba nada. Era como si supiera todo lo que había ocurrido, lo que estaba ocurriendo y lo que iba a ocurrir. Había quienes aseguraban que Ariel conocía el secreto de todos los tiempos. 
Nadie, absolutamente nadie, sabia, donde vivía, donde descansaba, dónde dormía, ni si dormía, ni que comía, ni siquiera si comía. Un completo misterio.
Cuando uno le preguntaba a los más viejos acerca de aquel extraño personaje, casi siempre decian: ¿Ariel? Uh, está acá desde antes de la ciudad, desde ante del mundo. En las redes sociales corrían bromas de que venía de la época de los dinosaurios.
El vestía una extraña armadura hecha de relojes, relojes, infinidad de relojes, de todo tipo y modelos. Cada uno marcando su propio tiempo. Había en aquella maravilla, relojes que marcaban la hora exacta local, había otros que marcaban la hora de las principales ciudades del mundo, pero nadie sabía cuál era cual. Había relojes que marcaban hora centesimal, es decir esas horas no tenían sesenta minutos, sino cien; había otros en los que los segundos eran años, es decir cada año el segundero avanzaba una marca y había otros a una velocidad escalofriante en los que en un segundo transcurrían siglos. Alguien dijo alguna vez que en un principio todos los relojes estaban sincronizados, y que un rayo los descuajeringó de manera tal que ya no fue posible ordenarlos. Aquellos que alguna vez hablaron con Ariel, jamás, ya nunca más preguntaron la hora, ni se preocuparon por el tiempo.
Pero ahí No termina la cosa. A raíz de la disfuncionalidad de los relojes la ciudad aparentemente sufrió un severo cataclismo que hacía que sus tiempos discurrieran en forma absolutamente particular.
Existían barrios enteros con tiempos absolutamente diferentes. En el norte de la ciudad, por ejemplo, lo que se conocía como sector número cinco, el tiempo estaba adelantadísimo, pareciendo que vivían en el siglo 23. Era bastante difícil acceder allí pues había que tener una serie de habilidades para poder ingresar. Se decía sin certezas, de allí que aterrizaban naves espaciales procedentes de otras galaxias incluso que actuaban grupos musicales extraterrestres en una especie de sinfonía cósmica de los de las que los habitantes de Circuit Five, así se llamaba el barrio eran particularmente adeptos, al igual que al contrabando interestelar, explotando al palo, su condición portuaria.
En la zona Sur en cambio el tiempo discurría muy lentamente. Había un barrio que estaba viviendo el año 1100 DC y otros que se aprontaban para participar de unas cruzadas a no sé qué tribus de Rancul o algo así.
Algunos exégetas e investigadores de la historia decían que más de 1000 años después Lucio V. Mansilla se inspiró en esos retazos de historia para realizar y escribir su célebre Excursión a los Indios Ranqueles. El dandi habría tomado contactos con esa antigua leyenda cuándo fue gobernador de estas tierras en las etapas institucionales iniciales de estos territorios. Vaya uno a saber

Había un barrio en el que la gente nunca envejecía y el tiempo parecía detenido. Era muy extraño ese barrio y más de uno estaba tentado a irse a vivir allí pero prontamente se desanimaban. Probablemente no debe haber algo más aburrido y desmotivador que la eternidad y la vida eterna. Allí tampoco seduce demasiado el infinito, pues la cotidianeidad define de modo implacable uno de los misterios más acuciantes del individuo: Donde comienza y donde termina.
Al parecer allí no había nacimientos, ni muertes y solo se podía habitar allí, habiendo nacido y crecido en otra parte. Si por alguna razón, se salía de allí, había que devolver el tiempo y el sujeto en milésimas de segundo perdía la inmovilidad del cronos de su existencia y envejecía ipso facto.
Aquello se parecía mucho a una cárcel, incluso por lo aburrido.

El centro el microcentro de la ciudad se mantenían tiempos actuales y evolucionaba conforme a él pero era muy reducido. Un escaso recinto urbano de unas 8 o 10 manzanas y que servían esencialmente para interactuar con el resto del mundo. Allí el tiempo y los servicios eran normales, el comportamiento de las cosas era conforme la lógica urbana de estos tiempos, Había bancos, comercios, hospitales, farmacias, burdeles, diarios, pitonisas que adivinaban el futuro y otras que adivinaban el pasado, como siempre y en todo lugar del mundo.
Tanto en los barrios como en el microcentro existían extraños portales por los que era posible,  cumpliendo los requisitos, salir y entrar a aquellos tan diferenciados.




Carpe Diem Hoy, por ser un día cualquiera, haz cosas comunes: vuela, charla con tu unicornio, monta dragones, y si quieres, fúmate cuanta sonrisa y amor encuentres, hasta la sobredosis, si es necesario. Haz que valga la pena.

Luego descansa y haz que mañana vuelva a ser un día cualquiera.


Son fácilmente reconocible en las redes sociales por sus principales rasgos:

HIPERCRITICOS: Ven solamente defectos en todo lo que los rodea, imposibles de conformar o lograr formulas de equilibrio en sus apetencias. anhelos y apreciaciones.
SOBREEXPUESTOS: Tienen en sus perfiles centenares de fotografías propias, casi repetidas o muy parecidas, normalmente solos y en actitudes y ropas provocativas, que renuevan constantemente, asegurando una ola de likes de los buscadores y loups chasseurs de Internet
SUPERPARANOICOS: Están defendiéndose constantemente de ataques imaginarios de los que nadie sabe el origen ni los hechos, de enemigos invisibles y anónimos y profiriendo toda clase de calamidades y amenazas que van desde la decapitación en masa al bloqueo en las redes sociales.
REIRONICOS, pero no son divertidos por que la ironia no la usan para el humor sino para la agresión, el sarcasmo y ridiculización o caricaturización agresiva de los demás
ARCHIVANIDOSOS, con una desmesurada necesidad de ser reconocidos, están permanentemente reclamando que se los valore y se los cuide, pero al mismo tiempo desacreditando o agrediendo a todo aquel que se acerque.
MEGAEGÓLATRAS, tienen una corte de seguidores, adulones, babosos, piropeadores y aplaudidores a los que no dan ni pelota, y con los que se enojan permanentemente, amenazándolos con bloquear por que los llenan de mensajes y comentarios abusivos, que es lo que precisamente generan con sus posteos y actitudes.
ULTRASEXISTAS. Están constantemente invocando la igualdad para, contradictoriamente, asumir actitudes de superioridad de género. "Las mujeres valientes... Los hombres inteligentes...", etc
AUTOCOMPLACIENTES. Son extremadamente indulgentes y poco críticos consigo mismo, jamás tienen la culpa de nada y los demás la culpa de todo. Parecen familieros, muy cristianos de acrisolados valores morales o eticos, pero normalmente son padres o madres abandónicos o malcriadores y permisivos consuetudinarios o energumenos de convicciones religiosas tenues, distorsionadas o confusas.
POSTEADORES COMPULSIVOS. Todos los días publican un numero casi abusivo de placas e imágenes con frases desafiantes y provocadoras, vacías, descontextualizadas, obvias o de contenido contradictorio, cacofónicas, de lógica berreta, pobladas de prejuicios, mandatos retrogrados y haciendo gala de un pobre vocabulario y atestado de errores de ortografía
MULTIDESENGAÑADOS. Dependientes de los horóscopos, de las frases hechas y de los lugares comunes, de las paginas de predicciones amorosas y de toda la verdura viral que pulula en la red referidas al amor, actividad en la que parecer ser las victimas permanentes de la mala suerte y del karma. Estan a la espera del amor de su vida y simultaneamente dudando de la posibilidad de que este exista. Se dicen buenos amantes pero esperan a quien les haga conocer el verdadero amor.
RECONTRAFANATIZADOS: Se muestran apasionados y con una tenacidad desmedida en la defensa de creencias u opiniones, a veces incluso ridículas y dogmatizadas, sin limites ni matices, con una tendencia permanente a la sobrexcitación corporal, furor y destructividad. Creen tener la ínica verdad y no admiten que esta sea cuestionada, se alteran con facilidad, no razonan , padecen la absorción de su individualidad en la ideología colectiva; y sienten un profundo desprecio por la individualidad de los demás.
Si encuentran uno asi, huyan. Estan frente a un HOMO CYBERHISTERICUM NO SAPIENS



domingo, 8 de junio de 2025

Cuentos de taller

 CUENTOS DE TALLER

Segunda Antologia del Taller Literario de la Asociacion Italiana de Formosa - Año 2018


Para bajarlo en PDF siga el siguiente enlace: Cuentos de Taller

Abelardo Castillo - Su pensamiento sobre la literatura

 

ABELARDO CASTILLO.

Su pensamiento sobre la Literatura

  • “El único lugar donde se comunica un hombre que escribe es en sus libros y son sus personajes quienes hablan por él. Los escritores, en general, son grandes tímidos y grandes mentirosos. Tal vez porque saben que los sentimientos más profundos sólo pueden manifestarse con palabras triviales".
  • "Nadie escribió nunca un libro. Sólo se escriben borradores. Un gran escritor es el que escribe el borrador más hermoso"
  • “Siempre hay que partir de cero. Olvídese de lo que ya escribió, eso ya es pasado, es otra cosa.
  • “No le pregunte a nadie cómo son tus textos. En la hora más profunda de su noche pregúntese si debes escribir. Si la respuesta es sí, entonces sigue adelante".
  • “Si alguien estudia psicología, bueno, que me diga cómo serían Madame Bovary y Ana Karenina si fueran a su consultorio, qué clase de patología sufrirían. Si a alguien le gusta la arquitectura, que comente las descripciones de la Casa Usher, de Poe. Al mismo tiempo, que logren saber por qué Balzac describía a sus personajes del modo en que lo hacía. Porque quería representar una clase, una cultura; una cantidad de cosas que hoy no significan nada. Los pobres y ricos se visten igual, por ejemplo. Por lo tanto, hoy es más útil describir la posición de un pie, como se tira el pelo hacia atrás…”
  • “En el arte de escribir, las mujeres repararán en cosas que los hombres no, pero uno debería leer un texto sin sexo. La literatura es buena o mala. El húngaro, redescubierto, Sandor Maray, escribió "La herencia de Esther", que está narrada por una mujer. Si tú no sabes que la escribió un hombre, pensarías perfectamente que la escribió una mujer. Vale decir, que la literatura no tiene sexo. Si no, no existiría el teatro.
  • “Un escritor es escribe lo que puede y no lo que quiere, porque hay historias, temas, que nacen con la forma ya puesta. A veces se te ocurre una historia y es un cuento; muy difícilmente sería una novela. O determinada situación y sientes que es un poema. Es cierto que hay escritores de género, como Neruda, quien prácticamente no sabía escribir en prosa, pero hay otros que se pasean por diversos géneros con cierta calidad”
  • “Siéntanse escritores lo más pronto posible. Vale decir, acepten que son escritores sin caer en la locura. Porque una cosa es creerse escritor y otra un gran escritor. Lo importante es que acepten la literatura como destino. Lo que realmente importa es que, aunque no ha publicado nada, se sienta igual escritor. Y que el que sí ha publicado, entienda que ser escritor no significa nada. No se autocalifique como escritor, simplemente sea alguien que, además, escribe. Es decir, viva, acepte sus problemas, pague sus cuentas, interésese por la política y nunca se ponga el título de escritor profesional. Un escritor siempre será un amateur”
  • “Los escritores que más talento tienen, suelen ser muy indisciplinados. Rehúyen la escritura, escriben sólo cuando tienen ganas. Por eso hay que sugerirles que se hagan de una disciplina, que puede ser personal. Como escribir de noche. O en la mañana” Hay una anécdota de Pío Baroja, en la que se cuenta que alguien pasa por el lado de su escritorio y le pregunta "¿Escribiendo, Don Pío?", y él responde, "No, descansando". Luego pasa el mismo tipo y le vuelve a preguntar: "¿Descansando, Don Pío?", y él responde, "No, escribiendo". El típico comportamiento del escritor que rehúye de la escritura”
  • “El escritor debe ser comprometido y el primer compromiso debe ser la valentía con que se compromete con la idea, más allá de que sea un cuento fantástico o realista.”





ALGUNOS APUNTES SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR



Esta en PDF y puede bajarlo clicando en el siguiente enlace que lo llevara a la nube donde está alojado.
www.mediafire.com/file/sjix2qg93oij9gh/Apuntes+del+Taller+2022.pdf/file

Por culpa del Boludo

 POR CULPA DEL BOLUDO.

A propuesta del poeta Juan Gelman, el término boludo fue seleccionado como uno de los más representativos de la Argentina y pasó a conformar el Atlas Sonoro que se elaboró en el Congreso Internacional de la Lengua Española en Panamá.
A partir de ese día, según dicen, es el que mejor identifica a la Argentina.
A mí me tenía preocupado sus alcances y quería saber si también servía para identificarnos a nosotros, los nacionales argentinos, los de carne y huesos, porque no es lo mismo ser un argentino boludo que boludo a secas. Bueno... parece que si....En Panama, un guía turístico de la comunidad Guna cuando se enteró que era argentino, comenzó a llamarme "Boludo"
Con esa misma impresión que me causó el caribeño, salí de casa cavilando acerca de cómo éramos antes de ser boludos.
Enseguida caí en la fácil. Todo tiempo pasado fue mejor. ¿Cómo que todo tiempo pasado fue mejor? ¿Estás seguro?. Si, me dije. No vayas a creer. Mira: Te alumbraste con candil, viajaste en sulky y transportaste en carro de bueyes, porque no había otra cosa para iluminarse, trasladarse o acarrear leña. Ahora, hoy, en estos días, en dos horas y media, podes estar tomando un café en Exedra - si es que no lo cerraron- y si se te corta internet por más de quince minutos te agarra un ataque de caspa. Ok. Esta bien. Convengamos que hay cambios, pero hay algunos que más que evolución parecen un despropósito y otros, decididamente, una desmesura.
No muy seguro de mis respuestas, arranqué para el lado culto de la ciudad.
Mi tierra, te están cambiando, o te han disfrazado que es peor, ojalá que se rompa, para siempre mi corazón, me dijo Don Atahualpa Yupanqui al oído, mientras recordaba que John Kennedy solía decir que el cambio es ley de vida. Cualquiera que sólo mire al pasado o al presente, se perderá el futuro.
Pasado, presente, futuro, cambio, evolución, palabras. ¿Qué tenían que ver con el Boludo?. Salí disparando para lado de la biblioteca, cacé el libro pertinente y le pregunté al maestro.
- Negro...¿Cómo es esto del boludo? ¿Tiene que ver con aquello que dijiste en Rosario acerca de las malas palabras?
- La pregunta es por qué son malas las malas palabras, ¿quién las define? ¿Son malas porque les pegan a las otras palabras?, ¿son de mala calidad porque se deterioran y se dejan de usar?
- Si. Ya se eso, pero mi pregunta es acerca...
- Hay palabras de las denominadas malas palabras, que son irremplazables: por sonoridad, por fuerza y por contextura física. No es lo mismo decir que una persona es tonta, a decir que es un pelotudo. Tonto puede incluir un problema de disminución neurológica, realmente agresivo... Pelotudo en cambio...
- Pero yo te estoy preguntando otra cosa.
- Hay una palabra maravillosa, que en otros países está exenta de culpa, que es la palabra carajo. Tengo entendido que el carajo es el lugar donde se ponía el vigía en lo alto de los mástiles de los barcos. Mandar a una persona al carajo era estrictamente eso. Acá apareció como mala palabra. Al punto de que se ha llegado al eufemismo de decir caracho, que es de una debilidad y de una hipocresía.
- Negro… negro…pará. ¿Es correcto que a los argentinos nos identifiquen con la palabra boludo?
- En esta época de globalización, aggiornate o quedás afuera...
- ¿Afuera de qué, Negro?
- No sé. Ni idea. Pero te quedas afuera.
- Aja. ¿Y?
- Y nada, boludo. Ahora tenes que usar boludo, para identificarnos mejor (*)
- Aja. Siii! ¡Ya sé! Así empecé esta historia, por eso estoy acá.
- Y bueno, desde que a las insignias las llaman "pins", a los maricones "gays", a las comidas frías "lunchs" y a los repartos de cine "castings", Argentina no es la misma. Ahora es mucho más moderna. Durante muchos años, los argentinos estuvimos hablando en prosa sin enterarnos. Y lo que todavía es peor, sin darnos cuenta siquiera de lo atrasados que estábamos
- ¿Atrasados? ¿Cómo atrasados?
- Los chicos leían revistas en vez de "cómics", los jóvenes hacían asaltos en vez de "partys", los estudiantes pegaban "posters" creyendo que eran carteles, los empresarios hacían negocios en vez de "business" y los obreros, tan ordinarios ellos, a mediodía sacaban la fiambrera en lugar del "tupper". Yo mismo, en la primaria, hice "aerobics" muchas veces, pero en mi ignorancia, creía que hacía gimnasia. afortunadamente, todo esto hoy cambió; Argentina es un país moderno y a los argentinos se nos nota el cambio exclusivamente cuando hablamos, lo cual es muy importante...
- Claro, claro…
- Te digo mas. Desde que Nueva York es la capital del mundo, nadie es realmente moderno mientras no diga en Inglés un mínimo de cien palabras.
- Mi inglés es realmente de naufragio. No más de quince palabras…
- Desde ese punto de vista, los argentinos estamos ya completamente modernizados. Ya no tenemos centros comerciales: ahora son todos "shoppings". Es más, creo que hoy en el mundo no hay nadie que nos iguale, porque, mientras en otros países sólo toman del inglés las palabras que no tienen porque sus idiomas son pobres, o porque tienen lenguajes de reciente creación, como el de la Economía o la Informática, nosotros, más generosos, hemos ido más allá: adoptamos incluso las que no nos hacían falta, lo que demuestra nuestra apertura y nuestra capacidad para superarnos.
- ¿Cómo es eso?
- Y, fíjate: ya no decimos facturas, sino "cookies", que queda mucho más fin. Ya no tenemos sentimientos, sino "feelings" que son mucho más profundos. Y de la misma manera sacamos "tickets", compramos "compacts", usamos "kleenex", comemos "sandwichs", vamos al "pub", hacemos "footing" (nada de andar caminando así nomás) y los domingos, cuando vamos al campo en lugar de acampar como hasta ahora, hacemos "camping".
- Obviamente, estos cambios de lenguaje van a influir en nosotros, en nuestras costumbres.
- Fede…Los argentinos ya no usamos calzoncillos, sino "slips" o "boxers" y después de afeitarnos, usamos "after shave" que deja la cara mucho más suave que la loción berreta que usaba el abuelo. Tampoco viajamos más en colectivo sino en "bus"; ya no corremos: hacemos "joggins"; ya no estudiamos, hacemos "masters"; no estacionamos, utilizamos el "parking". En la oficina, el jefe ya no es el jefe, es el "boss" y está siempre en "meetings" con los "public relations" o va a hacer "business" junto con su secretaria o mejor "assistant". En su maletín de mano, a diferencia de los de antes, que estaban repletos de papeles, lleva tan solo un teléfono, una "laptop" y un "fax-módem"; minga de agenda de papel: ahora es una "palmtop".
- Te haces mala sangre al pedo, Negro, en la tele..
- En TV nadie hace entrevistas ni presenta como antes. Ahora hacen "interviews" y presentan "magazines", en lugar de los programas de revistas que dan mucha más presencia, aunque parezcan siempre los mismos.
- Como Tinelli…
- Si el presentador dice mucho O.K. y se mueve todo el tiempo, al magazine se lo llama "show", que es distinto que un espectáculo. Y si éste es un show porno, es decir tiene carne, se lo adjetiva "reality" para quitarle la cosa podrida que tiene en castellano. En las tandas, por supuesto, ya no nos ponen anuncios sino "spots" que, aparte de ser mejores, nos permiten cambiar de canal, o sea hacer "zapping".
- Esas cosas no son importantes…
- Desde hace algún tiempo, los importantes somos "vips", los auriculares, "walk-man"; los puestos de venta, "stands"; los ejecutivos, "yuppies"; las niñeras, "baby-sitters" y los derechos de autor, "royalties". Ya no comemos pochoclo, sino "pop-corn" que es más rico.
- Bueno, la cultura es así, negro. Dinámica, interactiva. Seguro que los yanquis tienen palabras que nos han robado…
- Para ser ricos del todo y quitarnos el complejo de país tercermundista que tuvimos algún tiempo y que tanto nos avergonzó, sólo nos queda decir "siesta" con acento americano, que es la única palabra que el español ha exportado al mundo.
Hizo una pausa para respirar y lo apagué. Cerré el libro y presuroso lo devolví a su anaquel y salí corriendo tratando de encontrar consuelo.
Allí nomas, en la vereda, me encontré con mi amigo el cantautor Jabier Agüero, (Jabier, así, con B. Las quejas al Jefe del Registro Civil de San Martin II, por favor) que apenas me vió, peló la viola y me dijo:
- Téngame el sombrero y escuchá Don Fede.
- Si me vas a tratar de Usted, escuche, y si no sacale el Don y va escuchá y teneme.
- Como sea. Esta está fresquita, fresquita, recién salidita del horno, Don Fede.
Y se mandó en tiempo de milonga.
Que será lo que nos está pasando.
Que ahora es Champú, ya no es vino
Es brochet, ya no es asado
Ya no es truco, ahora es póquer
En un flash nos han cambiado
Ya no es, ¿Qué tal mi amigo?
Ahora es ¿Qué onda cuñado?
Lo suave ya no es suave
Ahora es Ligh,
Y lo hermoso, que copado, fashión, o al palo
Ya no se pide perdón,
Ahora es Sorry
Y por si acaso, necesitas un favor
se dice Please. ¿Dónde estamos?
Yo no lo podía creer. Tanto absurdo en un solo día. ¿Qué carajos estaba pasando? Intente huir, pero ya había más de diez personas reunidas y una vieja tiro cincuenta centavos dentro del sombrero de Lalo, que yo tenía en la mano. Uno, más generoso, peló dos pesos.
Agüerito seguía:
Touch and go, por algo fácil
para decirlo en castellano
Ya no se muere, se palma
Se anda tecla y no borracho
De lejos lo vi al cana.
Acá se va a armar rosca, razoné, mientras trataba de recordar donde había estacionado el auto.
Y no me equivoqué.
De los nombres, ni que hablar,
también los fuimos cambiando
Ya no hay mas Pedros, Martas, Juanas,
Doña Maria o Don Juancho
Ahora es John, Richard, Janet,
Solange, Ivonne, Saida, Michael,
Tania, Priscila ,o Xiomara,
y cuesta tantos nombrarlos
Como si fueran mas lindos,
con esos nombres prestados
Pata pila y pelos chuzos,
cargando nombres tan raros
Si cuando les toca firmar,
lagrimean para aclararlos
Les sudan hasta las orejas,
ni ellos pueden pronunciarlos…
- A ver usted, el permiso, me dijo el cabo, enojado
- Pero mi amigo, que permiso, si yo no estoy disfrazado.
- Permiso para espectáculos callejeros rentados
Y me acorde del sombrero.
En su interior brillaban dos pesos con setenta y cinco centavos.
Miré alrededor buscando a los benefactores, pero no había nadie.
Rumbo a la comisaría, escoltados por el canasto, Agüerito me susurró:
- ¿Viste Don Fede? Como dijo Inodoro Pereyra: Ya no quedan más domadores. Ahora todos son licenciados en problemas de conducta de equinos marginales.
- So what did I do now? My God, help me, please, dije como para que no me entienda nadie.
- Ni Cristo te va salvar del contravencional, me respondió desde atrás el gorra.
- ¿Por qué?, pregunte.
- Por boludo, me dijo.
El diálogo con el señor Roberto Fontanarrosa está estructurado sobre la base de su inolvidable exposición en el Congreso de la Lengua de Rosario y de su artículo "La Evolución de las Palabras", respetando rigurosamente su textualidad, sin cambiar una coma, salvo en la apostilla (*) en la que le hice usar la palabra boludo, para reforzar el cuento.
El poema de Jabier Lalo Agüero, se llama Patria Prestada y está en el repertorio habitual del cantautor formoseño.

LO QUE ME DEJO COMO JURADO

LO QUE ME DEJO COMO JURADO Esto pocas veces se dice en público: un jurado literario no premia necesariamente el cuento que más le gusta. Pre...