miércoles, 9 de julio de 2025




EL TEOREMA DE GINSBERG
No puedes ganar, no puedes empatar, no puedes abandonar el juego.

No es un teorema en el sentido formal matemático, sino más bien una sátira filosófica o aforismo crítico sobre la condición humana, el conocimiento y la acción. A menudo se lo relaciona erróneamente con el poeta Allen Ginsberg, pero no tiene origen académico ni científico propiamente dicho.

Su forma más conocida dice:

"No puedes ganar.
No puedes empatar.
No puedes abandonar el juego."

Este "teorema" parodia los principios de la termodinámica y se interpreta en varios niveles, especialmente en el existencial y el filosófico.
Las leyes de la termodinámica pueden ser traducidas de forma informal y humorística como:

1.       No puedes ganar → La energía total del universo es constante (no se puede crear energía "extra").

2.       No puedes empatar → Siempre hay pérdida de energía útil; la entropía aumenta.

3.       No puedes abandonar el juego → No puedes salir del universo; estás obligado a seguir sus reglas.

El Teorema de Ginsberg recoge este espíritu y lo lleva al plano humano y existencial.

·         No puedes ganar: no hay victoria última en la vida. Todo logro es parcial o transitorio.

·         No puedes empatar: no hay equilibrio perfecto; la vida exige elecciones, sacrificios, pérdida.

·         No puedes abandonar: estás condenado a vivir hasta que mueras. No podés escapar del hecho de existir (eco de Sartre y Camus).

Se lo ha usado para criticar sistemas sociales, la burocracia, la vida moderna, etc. En ese sentido, se relaciona con otros “teoremas satíricos” como las leyes de Murphy o el Principio de Peter.


 

EL TIEMPO

Como toda pregunta existencialista, no tiene una sola respuesta.

Desde un enfoque existencialista, el tiempo no es algo externo que simplemente pasa, sino algo profundamente ligado a la experiencia humana.

Para Heidegger, por ejemplo, el tiempo no es un reloj ni una sucesión de momentos. El ser humano es tiempo. Vivimos orientados hacia el futuro que es el proyecto, cargamos con el pasado que es nuestra historia y nos situamos SIEMPRE en un presente que nunca se detiene. El tiempo, entonces, dice Heidegger, se revela como la estructura de nuestra existencia. Es una forma de ser, no un objeto.

Para Sartre en cambio, el tiempo es una tensión entre lo que somos y lo que queremos ser. Siempre estamos incompletos. El pasado ya no es, el futuro aún no es, y el presente... se escapa. Pero justamente esa fuga constante es lo que hace posible la libertad: podemos proyectarnos, elegir, construirnos.

Para Camus, más que el tiempo, lo central es la conciencia del absurdo del paso del tiempo. Saber que vamos hacia la muerte, que el tiempo nos erosiona y que no hay sentido último, nos enfrenta con la necesidad de darle sentido a la vida desde nosotros mismos, aunque sepamos que es un esfuerzo condenado a la contradicción.

Y si se lo piensa desde una mirada más poética o intuitiva, el tiempo puede ser lo que hace crecer las cosas y las destruye. Es lo que nos permite recordar y nos obliga a olvidar. Es lo que hace que todo tenga valor, porque nada dura para siempre.

El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río; es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre; es un fuego que me consume, pero yo soy el fuego.”, dice Jorge Luis Borges

EL TIEMPO DESDE LA FISICA

El tiempo, desde la física podemos verlo desde la mecánica clásica, desde la relatividad y desde ña mecánica cuántica.  En cada caso cambia profundamente qué entendemos por tiempo.

TIEMPO EN LA MECÁNICA CLÁSICA O NEWTONIANA

Para Isaac Newton, el tiempo es absoluto y universal.

Existe independientemente de cualquier cosa.

Es como un escenario invisible que fluye por sí mismo, sin que lo afecte lo que sucede.

  • El tiempo "corre" igual para todos, en todas partes del universo.
  • Es una variable matemática: t.
  • Todo se puede medir con precisión: segundos, minutos, horas, etc.
  • El pasado, presente y futuro son objetivamente reales.

Ejemplo: Si se lanza una pelota, se puede predecir exactamente su posición futura si se conoce su velocidad y el tiempo.

Este modelo funcionó muy bien... hasta que las velocidades se acercaron a la de la luz y apareció Einstein.

TIEMPO EN LA RELATIVIDAD DE EINSTEIN

Einstein cambió radicalmente la visión del tiempo con sus teorías: 

EN LA RELATIVIDAD ESPECIAL DE 1905, dice:

  • El tiempo no es absoluto: depende del observador.
  • Dos relojes pueden marcar tiempos distintos si se mueven a velocidades diferentes.
  • Dilación temporal: un reloj que viaja muy rápido, por ejemplo, en una nave, transcurre más lentamente que uno quieto.

Ejemplo: La paradoja de los gemelos. Si tu gemelo viaja al espacio a alta velocidad y regresa, puede ser más joven que vos.
EN LA RELATIVIDAD GENERAL DE 1915 amplía:

  • El tiempo también depende de la gravedad.
  • Un reloj cerca de un cuerpo muy masivo, como un agujero negro, transcurre más lento que uno lejos.
  • El tiempo y el espacio se funden en una única entidad: el espaciotiempo. La gravedad ya no es una fuerza, sino una curvatura de este espaciotiempo.

Ejemplo real: los satélites GPS deben corregir su medición de tiempo debido a la dilación temporal o no funcionarían.

En resumen: el tiempo ya no es universal y absoluto, sino que se vuelve relativo, elástico, afectado por velocidad y gravedad.

TIEMPO EN LA MECÁNICA CUÁNTICA

En la física cuántica las cosas se vuelven aún más extrañas.

a) El tiempo como fondo fijo

  • En la mecánica cuántica tradicional, como en la ecuación de Schrödinger, el tiempo no se cuantiza: es un fondo clásico, continuo, donde ocurren los fenómenos probabilísticos.
  • Se usa para predecir la evolución del estado cuántico de un sistema.
  • Pero no hay una “medición del tiempo” cuántica. No hay un operador “tiempo” como lo hay para la posición o el momento.

b) El problema del tiempo en la gravedad cuántica

  • Cuando se intenta unir la mecánica cuántica con la relatividad general para crear una teoría cuántica de la gravedad, aparece un problema enorme: el tiempo desaparece de las ecuaciones
  • En la ecuación de Wheeler-DeWitt, una ecuación fundamental en algunos intentos de gravedad cuántica, el tiempo no aparece.
  • Se empieza a pensar que el tiempo es una ilusión, o una propiedad emergente de algo más fundamental.
  • Hay teorías que dicen que lo que percibimos como tiempo podría ser simplemente el resultado de relaciones entre estados cuánticos. Es decir, no hay un "antes" y un "después", solo correlaciones.

 ¿Qué queda claro?

  • En la física clásica: el tiempo es una línea universal.
  • En la relatividad: el tiempo es una dimensión flexible del espaciotiempo.
  • En la cuántica: el tiempo es un parámetro externo o incluso una ilusión emergente.

lunes, 16 de junio de 2025

CIUDAD CRONE 

Ariel vivia en Ciudad Crone y no estaba seguro de casi nada.
No sabía muy bien de dónde vino ni a donde iba; su memoria a menudo se perdía en una nebulosa lejana de evocaciones borrosas y era frecuente que hiciera recuentos y resúmenes de su vida para poder entenderla.Solía caminar por las plazas y espacio central de los bulevares con la parsimonia del que no tiene apuro porque tiene todo el tiempo del mundo.Tal vez fuera así.
Había un dejo de inmortalidad y de eternidad en sus ojos cansados y antiguos.
Flaco, alto, descarnado casi encorvado. El rostro, la expresión facial, sobresalía por sus contornos rígidos bien definidos, rectos, casi metálicos, pese a la barba y el hirsuto enmarañado de un pelo corto y rebelde, casi siempre despeinado, no se sabía muy bien si por algún orden natural de las cosas o por un estudiado desaliño del que a veces parecía hacer gala.
No tenía un oficio conocido, al menos no, uno emergente de alguna profesión liberal o de relación de dependencia. Podría tal vez decirse que era un desocupado, con los alcances que tiene este término en tiempos posmodernos, al menos a juzgar por los horarios en que se lo podía encontrar en algún lugar público: A toda hora, en cualquier momento, en cualquier lugar.
Poca gente de la ciudad podía presumir que alguna vez intercambió algunas palabras con Ariel. Es que el silencio era uno de los atributos de su extraña personalidad. Los que lo hicieron alcanzaban a comentar el extraño timbre de su voz y un sonido parecido a un suave eco de campanillas que la acompañaba. Aseguraban que su conversación era perfectamente lógica y sostenible, pero era muy difícil entablar un dialogo con él. Casi siempre respondía con monosílabos y nunca preguntaba nada. Era como si supiera todo lo que había ocurrido, lo que estaba ocurriendo y lo que iba a ocurrir. Había quienes aseguraban que Ariel conocía el secreto de todos los tiempos. 
Nadie, absolutamente nadie, sabia, donde vivía, donde descansaba, dónde dormía, ni si dormía, ni que comía, ni siquiera si comía. Un completo misterio.
Cuando uno le preguntaba a los más viejos acerca de aquel extraño personaje, casi siempre decian: ¿Ariel? Uh, está acá desde antes de la ciudad, desde ante del mundo. En las redes sociales corrían bromas de que venía de la época de los dinosaurios.
El vestía una extraña armadura hecha de relojes, relojes, infinidad de relojes, de todo tipo y modelos. Cada uno marcando su propio tiempo. Había en aquella maravilla, relojes que marcaban la hora exacta local, había otros que marcaban la hora de las principales ciudades del mundo, pero nadie sabía cuál era cual. Había relojes que marcaban hora centesimal, es decir esas horas no tenían sesenta minutos, sino cien; había otros en los que los segundos eran años, es decir cada año el segundero avanzaba una marca y había otros a una velocidad escalofriante en los que en un segundo transcurrían siglos. Alguien dijo alguna vez que en un principio todos los relojes estaban sincronizados, y que un rayo los descuajeringó de manera tal que ya no fue posible ordenarlos. Aquellos que alguna vez hablaron con Ariel, jamás, ya nunca más preguntaron la hora, ni se preocuparon por el tiempo.
Pero ahí No termina la cosa. A raíz de la disfuncionalidad de los relojes la ciudad aparentemente sufrió un severo cataclismo que hacía que sus tiempos discurrieran en forma absolutamente particular.
Existían barrios enteros con tiempos absolutamente diferentes. En el norte de la ciudad, por ejemplo, lo que se conocía como sector número cinco, el tiempo estaba adelantadísimo, pareciendo que vivían en el siglo 23. Era bastante difícil acceder allí pues había que tener una serie de habilidades para poder ingresar. Se decía sin certezas, de allí que aterrizaban naves espaciales procedentes de otras galaxias incluso que actuaban grupos musicales extraterrestres en una especie de sinfonía cósmica de los de las que los habitantes de Circuit Five, así se llamaba el barrio eran particularmente adeptos, al igual que al contrabando interestelar, explotando al palo, su condición portuaria.
En la zona Sur en cambio el tiempo discurría muy lentamente. Había un barrio que estaba viviendo el año 1100 DC y otros que se aprontaban para participar de unas cruzadas a no sé qué tribus de Rancul o algo así.
Algunos exégetas e investigadores de la historia decían que más de 1000 años después Lucio V. Mansilla se inspiró en esos retazos de historia para realizar y escribir su célebre Excursión a los Indios Ranqueles. El dandi habría tomado contactos con esa antigua leyenda cuándo fue gobernador de estas tierras en las etapas institucionales iniciales de estos territorios. Vaya uno a saber

Había un barrio en el que la gente nunca envejecía y el tiempo parecía detenido. Era muy extraño ese barrio y más de uno estaba tentado a irse a vivir allí pero prontamente se desanimaban. Probablemente no debe haber algo más aburrido y desmotivador que la eternidad y la vida eterna. Allí tampoco seduce demasiado el infinito, pues la cotidianeidad define de modo implacable uno de los misterios más acuciantes del individuo: Donde comienza y donde termina.
Al parecer allí no había nacimientos, ni muertes y solo se podía habitar allí, habiendo nacido y crecido en otra parte. Si por alguna razón, se salía de allí, había que devolver el tiempo y el sujeto en milésimas de segundo perdía la inmovilidad del cronos de su existencia y envejecía ipso facto.
Aquello se parecía mucho a una cárcel, incluso por lo aburrido.

El centro el microcentro de la ciudad se mantenían tiempos actuales y evolucionaba conforme a él pero era muy reducido. Un escaso recinto urbano de unas 8 o 10 manzanas y que servían esencialmente para interactuar con el resto del mundo. Allí el tiempo y los servicios eran normales, el comportamiento de las cosas era conforme la lógica urbana de estos tiempos, Había bancos, comercios, hospitales, farmacias, burdeles, diarios, pitonisas que adivinaban el futuro y otras que adivinaban el pasado, como siempre y en todo lugar del mundo.
Tanto en los barrios como en el microcentro existían extraños portales por los que era posible,  cumpliendo los requisitos, salir y entrar a aquellos tan diferenciados.




Carpe Diem Hoy, por ser un día cualquiera, haz cosas comunes: vuela, charla con tu unicornio, monta dragones, y si quieres, fúmate cuanta sonrisa y amor encuentres, hasta la sobredosis, si es necesario. Haz que valga la pena.

Luego descansa y haz que mañana vuelva a ser un día cualquiera.


Son fácilmente reconocible en las redes sociales por sus principales rasgos:

HIPERCRITICOS: Ven solamente defectos en todo lo que los rodea, imposibles de conformar o lograr formulas de equilibrio en sus apetencias. anhelos y apreciaciones.
SOBREEXPUESTOS: Tienen en sus perfiles centenares de fotografías propias, casi repetidas o muy parecidas, normalmente solos y en actitudes y ropas provocativas, que renuevan constantemente, asegurando una ola de likes de los buscadores y loups chasseurs de Internet
SUPERPARANOICOS: Están defendiéndose constantemente de ataques imaginarios de los que nadie sabe el origen ni los hechos, de enemigos invisibles y anónimos y profiriendo toda clase de calamidades y amenazas que van desde la decapitación en masa al bloqueo en las redes sociales.
REIRONICOS, pero no son divertidos por que la ironia no la usan para el humor sino para la agresión, el sarcasmo y ridiculización o caricaturización agresiva de los demás
ARCHIVANIDOSOS, con una desmesurada necesidad de ser reconocidos, están permanentemente reclamando que se los valore y se los cuide, pero al mismo tiempo desacreditando o agrediendo a todo aquel que se acerque.
MEGAEGÓLATRAS, tienen una corte de seguidores, adulones, babosos, piropeadores y aplaudidores a los que no dan ni pelota, y con los que se enojan permanentemente, amenazándolos con bloquear por que los llenan de mensajes y comentarios abusivos, que es lo que precisamente generan con sus posteos y actitudes.
ULTRASEXISTAS. Están constantemente invocando la igualdad para, contradictoriamente, asumir actitudes de superioridad de género. "Las mujeres valientes... Los hombres inteligentes...", etc
AUTOCOMPLACIENTES. Son extremadamente indulgentes y poco críticos consigo mismo, jamás tienen la culpa de nada y los demás la culpa de todo. Parecen familieros, muy cristianos de acrisolados valores morales o eticos, pero normalmente son padres o madres abandónicos o malcriadores y permisivos consuetudinarios o energumenos de convicciones religiosas tenues, distorsionadas o confusas.
POSTEADORES COMPULSIVOS. Todos los días publican un numero casi abusivo de placas e imágenes con frases desafiantes y provocadoras, vacías, descontextualizadas, obvias o de contenido contradictorio, cacofónicas, de lógica berreta, pobladas de prejuicios, mandatos retrogrados y haciendo gala de un pobre vocabulario y atestado de errores de ortografía
MULTIDESENGAÑADOS. Dependientes de los horóscopos, de las frases hechas y de los lugares comunes, de las paginas de predicciones amorosas y de toda la verdura viral que pulula en la red referidas al amor, actividad en la que parecer ser las victimas permanentes de la mala suerte y del karma. Estan a la espera del amor de su vida y simultaneamente dudando de la posibilidad de que este exista. Se dicen buenos amantes pero esperan a quien les haga conocer el verdadero amor.
RECONTRAFANATIZADOS: Se muestran apasionados y con una tenacidad desmedida en la defensa de creencias u opiniones, a veces incluso ridículas y dogmatizadas, sin limites ni matices, con una tendencia permanente a la sobrexcitación corporal, furor y destructividad. Creen tener la ínica verdad y no admiten que esta sea cuestionada, se alteran con facilidad, no razonan , padecen la absorción de su individualidad en la ideología colectiva; y sienten un profundo desprecio por la individualidad de los demás.
Si encuentran uno asi, huyan. Estan frente a un HOMO CYBERHISTERICUM NO SAPIENS



domingo, 8 de junio de 2025

Cuentos de taller

 CUENTOS DE TALLER

Segunda Antologia del Taller Literario de la Asociacion Italiana de Formosa - Año 2018


Para bajarlo en PDF siga el siguiente enlace: Cuentos de Taller

Abelardo Castillo - Su pensamiento sobre la literatura

 

ABELARDO CASTILLO.

Su pensamiento sobre la Literatura

  • “El único lugar donde se comunica un hombre que escribe es en sus libros y son sus personajes quienes hablan por él. Los escritores, en general, son grandes tímidos y grandes mentirosos. Tal vez porque saben que los sentimientos más profundos sólo pueden manifestarse con palabras triviales".
  • "Nadie escribió nunca un libro. Sólo se escriben borradores. Un gran escritor es el que escribe el borrador más hermoso"
  • “Siempre hay que partir de cero. Olvídese de lo que ya escribió, eso ya es pasado, es otra cosa.
  • “No le pregunte a nadie cómo son tus textos. En la hora más profunda de su noche pregúntese si debes escribir. Si la respuesta es sí, entonces sigue adelante".
  • “Si alguien estudia psicología, bueno, que me diga cómo serían Madame Bovary y Ana Karenina si fueran a su consultorio, qué clase de patología sufrirían. Si a alguien le gusta la arquitectura, que comente las descripciones de la Casa Usher, de Poe. Al mismo tiempo, que logren saber por qué Balzac describía a sus personajes del modo en que lo hacía. Porque quería representar una clase, una cultura; una cantidad de cosas que hoy no significan nada. Los pobres y ricos se visten igual, por ejemplo. Por lo tanto, hoy es más útil describir la posición de un pie, como se tira el pelo hacia atrás…”
  • “En el arte de escribir, las mujeres repararán en cosas que los hombres no, pero uno debería leer un texto sin sexo. La literatura es buena o mala. El húngaro, redescubierto, Sandor Maray, escribió "La herencia de Esther", que está narrada por una mujer. Si tú no sabes que la escribió un hombre, pensarías perfectamente que la escribió una mujer. Vale decir, que la literatura no tiene sexo. Si no, no existiría el teatro.
  • “Un escritor es escribe lo que puede y no lo que quiere, porque hay historias, temas, que nacen con la forma ya puesta. A veces se te ocurre una historia y es un cuento; muy difícilmente sería una novela. O determinada situación y sientes que es un poema. Es cierto que hay escritores de género, como Neruda, quien prácticamente no sabía escribir en prosa, pero hay otros que se pasean por diversos géneros con cierta calidad”
  • “Siéntanse escritores lo más pronto posible. Vale decir, acepten que son escritores sin caer en la locura. Porque una cosa es creerse escritor y otra un gran escritor. Lo importante es que acepten la literatura como destino. Lo que realmente importa es que, aunque no ha publicado nada, se sienta igual escritor. Y que el que sí ha publicado, entienda que ser escritor no significa nada. No se autocalifique como escritor, simplemente sea alguien que, además, escribe. Es decir, viva, acepte sus problemas, pague sus cuentas, interésese por la política y nunca se ponga el título de escritor profesional. Un escritor siempre será un amateur”
  • “Los escritores que más talento tienen, suelen ser muy indisciplinados. Rehúyen la escritura, escriben sólo cuando tienen ganas. Por eso hay que sugerirles que se hagan de una disciplina, que puede ser personal. Como escribir de noche. O en la mañana” Hay una anécdota de Pío Baroja, en la que se cuenta que alguien pasa por el lado de su escritorio y le pregunta "¿Escribiendo, Don Pío?", y él responde, "No, descansando". Luego pasa el mismo tipo y le vuelve a preguntar: "¿Descansando, Don Pío?", y él responde, "No, escribiendo". El típico comportamiento del escritor que rehúye de la escritura”
  • “El escritor debe ser comprometido y el primer compromiso debe ser la valentía con que se compromete con la idea, más allá de que sea un cuento fantástico o realista.”




Primer concurso de cuentos y relatos de la asociación Italiana

  CONVOCATORIA CONCURSO  BASES Y CONDICIONES El Club Literario de la Asociación Italiana de Socorros Mutuos de Formosa convoca a escritore...